Tu coche para la caravana ¿diésel o gasolina?

Puede que muchos estéis pensando en cambiar vuestro coche, con el que “tiráis” de la caravana, es decir el tractor. Y con la mala prensa que últimamente se están llevando los vehículos diésel, os planteéis que opción es más idónea.

Tradicionalmente para remolcar, el motor más habitual ha sido el diésel -nunca habrás visto un camión de gasolina-, pero realmente esta práctica se ha debido a que los diésel obtienen mejor par motor a menor vueltas.

 

¿Los diésel son realmente más contaminantes?

Actualmente los motores diésel son los más limpios de la historia y se ha conseguido reducir los niveles de contaminantes de manera muy considerable. Desde septiembre de 2014 que existe la norma Euro6, los niveles máximos permitidos de NOx (óxidos de nitrógeno) han descendido hasta los 80mg/Km, frente a los 180mg/Km del anterior Euro5, o los 500mg/Km permitidos en el año 2000 con el Euro3. Es decir en lo que va se siglo las emisiones de NOse han reducido a una sexta parte.  Si lo comparamos con las emisiones permitidas en los motores gasolina, que actualmente está en 60mg/Km, aún al diésel le queda un pequeño trecho para igualarse, aunque se acerque de manera importante, más teniendo en cuenta que de 2000 a 2014 las emisiones en motores de gasolina sólo se ha reducido a un tercio.

Sin embargo, si nos fijamos en las emisiones de CO, el diésel tiene normas más estrictas ya que no se permiten más de medio gramo por kilómetro, frente al gramo permitido en los motores de gasolina.

Tras el escándalo del dieselgate de Volkswagen, en el que se descubrió que la marca alemana había engañado en las pruebas de emisiones en los EE.UU., se ha generado una importante sospecha de que realmente se cumplan en carretera los estándares cumplidos en las pruebas de laboratorio.  Según investigaciones publicadas en 2016 de Emissions Analytics (www.emissionsanalytics.com),  poco más del 10% de los vehículos bajo norma Euro6 probados en condiciones normales, cumplían realmente con los requisitos de laboratorio.

Ante estas circunstancias, las administraciones están poniendo en marcha, o al menos estudiando, la restricción de circulación de los motores más contaminantes o la aplicación de impuestos “verdes” con el objeto de limitar el uso de estos vehículos.

 

¿Es momento de cambiar a gasolina si remolcas con ese vehículo?

De momento, y a pesar de la mala prensa sobre el diésel, sigue siendo la tendencia, no sólo para remolcar, en las compras de turismos en general. Aunque las distancias se van a cortando, las ventas de diésel en España en 2016 supusieron un 57%, frente a un 43 de motores gasolina.

Como ya indicábamos al inicio, los motores diésel son más óptimos para remolcar que los de gasolina, dado que, habitualmente, tienen un mayor par motor a menos revoluciones. Este par más óptimo supone que el coche diésel remolque de un peso extra tan importante como una caravana llevando el motor más bajo de vueltas y evitando tener que hacer más cambios de marcha, lo que facilita la conducción y la vida del motor.

En los últimos años, muchos fabricantes de automóviles han recurrido a motores turboalimentados de gasolina de pequeña cilindrada, que consiguen más par, a revoluciones realmente baja, además de ser más eficientes en consumo que los motores más grandes. Con éstas características, estos motores resultan realmente adecuados para remolcar.

A pesar de ello, si comparamos, por ejemplo, los motores de 130CV del Renault Kadjar, veremos que el motor de gasolina 1,2 litros, que necesita llegar a las 5.500 rpm, alcanza su par máximo de 205Nm a 2.000 rmp. Sin embargo el motor diésel de la misma gama, que desarrolla los mismos 130CV con un motor de 1,6 litros, pero a 1.750 rpm, su par máximo es de 320Nm a 1.750 rpm. Si además de conseguir un par mayor mucho mayor en el motor diésel, comparamos los consumos que en el motor gasolina es de 5,6 l/100Km en ciclo mixto, frente a los 4,3 l/100Km del diésel, claramente se inclina la balanza sobre la opción de gasóleo.

Este mismo ejemplo puede hacerse con otras marcas y modelos, y prácticamente en todos los casos, con más o menos diferencia, se llegará a la misma conclusión: los coches de gasolina de hoy en día pueden ser más adecuados para el remolque que sus predecesores, pero los diésel siguen siendo mejores coches para el remolque.

Teniendo en cuenta que los consumos remolcando una caravana de unos 1.300 Kg, puede suponer un 50% más de consumo, un mejor par, y un consumo más bajo confirma escoger la opción diésel.

Pero como no todo es eso, tenemos que valorar el tema de las emisiones de las que hemos hablado antes, la diferencia de precios de los vehículos diésel y gasolina, y los impuestos y restricciones que existen y se anuncian en la guerra contra los diésel. Si vamos a comprar un coche para el uso diario y un desplazamiento con caravana de 500 km al año, seguramente no nos compense invertir en un diésel, ya que el gasolina será más barato y limpio.

Tras todas estas reflexiones, la conclusión es valorar todos los factores y el uso que se va a hacer en cada caso y tomar la decisión más adecuada, y escoger los factores económicos, ecológicos y de tracción.

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