La subida de precio de los combustibles registrada desde finales de febrero no ha frenado las ganas de viajar en autocaravana, camper y caravana esta Semana Santa. La Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (Aseicar) calcula que más de 100.000 vehículos de caravaning van a circular por las carreteras españolas en busca de destinos de playa, especialmente de la costa mediterránea, y zonas de montaña. A esta flota de alquiler de autocaravanas y cámperes se suman más de 90.000 vehículos de propietarios particulares, incluidas caravanas.
Aseicar destaca que todas las reservas de vehículos de alquiler se mantienen, y solo se aprecia una alteración respecto a los planes originales como consecuencia del incremento de precio del combustible: se ha pasado de tener previstos largos viajes de hasta 800 kilómetros a destinos más próximos, a una distancia de entre 200 y 400 kilómetros.
Belén Campos, portavoz de Aseicar, destaca: «Es muy difícil que el autocaravanista cancele sus planes de vacaciones por una subida del combustible. Puede modificarlos, como ha ocurrido, pero es muy improbable que los cancele totalmente. Además, mucha gente que iba a viajar al extranjero ha cambiado también sus vacaciones y se quedan en España y han optado por probar el sector como una de las mejores alternativas en contacto directo con la naturaleza».
Aproximadamente, 300.000 personas (a una media de tres personas por vehículo) van a disfrutar del caravaning en España durante la Semana Santa, con una ruta media de entre cinco y siete días, y un gasto medio diario por vehículo de unos 200 euros, entre combustible, restauración y comercios.
En cuanto a los perfiles de usuario, en autocaravana se mantiene el de matrimonios con hijos
pequeños, grupos y parejas de amigos; en camper, el usuario mayoritario es pareja joven y
deportista; mientras que el perfil de usuario de caravanas sigue siendo el de familias con destino a los campings.