«Perderse» por el entorno del TAIGA Bassegoda Park es toda una experiencia para los amantes de la naturaleza. Además, si te gusta mirar al cielo, encontrarás un lugar único, con cielos limpios durante el día, y durante la noche te será imposible contar la multitud de estrellas que se pueden contemplar, y que te enseñarán… mientras disfrutas de los servicios clásicos de TAIGA.
TAIGA Bassegoda Park es uno de los mejores ejemplos de TAIGA Resorts enfocado al descanso y la naturaleza. Al resguardo del entorno pirenaico, en un rincón escondido del Alt Empordà, el término municipal gerundense de Albanyà reserva este increíble lugar para vivir una experiencia única.
Su profunda integración en el paisaje, en el valle que forma el río Muga, desde la frontera con Francia y que va ganando caudal por estas tierras hasta llegar al golfo de Rosas, se entremezclan con el imponente telón de fondo de los bosques de la Alta Garrotxa, en lo que es un enclave declarado Espacio de Interés Natural. Junto al camping se encuentran las pozas, o gorgas, naturales del Muga, y es que el agua está muy presente en esta comarca, siendo un gran símbolo de la vida que fluye por su entorno.
Al llegar a TAIGA Bassegoda Park, llama la atención la absoluta nitidez de su cielo diurno y nocturno. Y es que el cielo se ve limpio como en pocos lugares, y al caer el sol las estrellas se contemplan como en muy pocos sitios. El municipio de Albanyà cuenta con el reconocimiento de la International Dark-Sky Association como el primer Parque Internacional de Cielo Oscuro de España, lo que certifica la ausencia de contaminación lumínica en toda el área.

Reencontrarse con el firmamento, pasear por senderos de montaña, degustar la gastronomía tradicional de la Garrotxa, bañarse en las pozas fluviales o disfrutar de las actividades en familia son imprescindibles en TAIGA Bassegoda Park.
El observatorio astronómico situado dentro del propio recinto del camping es impresionante. Equipado con un telescopio de 40 centímetros de apertura bajo una cúpula automatizada de cuatro metros, combina la divulgación para todos los públicos con la investigación científica internacional, colaborando incluso con la NASA en la detección de exoplanetas. Participar en uno de sus bautismos astronómicos guiados es una experiencia inolvidable para grandes y pequeños.
Además, este año el cielo guarda una cita histórica: el 12 de agosto de 2026, al atardecer, España vivirá un eclipse solar total. Aunque la banda de totalidad absoluta pasa ligeramente más al sur de Cataluña, el Alt Empordà rozará el pleno con un espectacular 98,5% de ocultación solar hacia las 20:30 h, justo antes del ocaso. Vivir este fenómeno de magnitud extrema, donde la luz del día cambiará por completo en cuestión de minutos, se presenta como la excusa perfecta para reservar parcela en el camping este verano y conectar con la maravilla del cosmos.
En este rincón del Pirineo catalán, más que seguir una ruta de destinos prefijados hay que descubrir, dejarse llevar por el espíritu de exploración de la naturaleza y del cosmos.

También es una gran experiencia probar la gastronomía de proximidad en el restaurante del resort, Agumas, gestionado de la mano del grupo Samuga. Su cocina destaca por platos tradicionales de alta montaña con productos de temporada. A nosotros nos encantan las propuestas con sello local, como las habas a la catalana con butifarra de perol, los canelones tradicionales o la sabrosa carrillera de cerdo asada al horno con salsa de ratafia, un licor típico de la comarca elaborado con nueces verdes y hierbas aromáticas.
Nos encantó pasear por los senderos que parten directamente desde el camping. Los amantes del excursionismo tienen acceso directo al GR-11, la gran travesía pirenaica que conecta Albanyà con el refugio y la cima del Bassegoda. Estos bosques son una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) donde, gracias a la baja huella humana, conviven el águila real, el milano rojo o el corzo. Caminar al amanecer por aquí regala momentos de profunda conexión natural.
Por último, la ubicación estratégica del camping resort invita a coger el coche para hacer excursiones de menos de una hora y descubrir los encantos de la provincia: desde perderse por los pueblos medievales de la vecina comarca de la Garrotxa hasta acercarse a la Costa Brava para visitar las calas de postal de Cadaqués o disfrutar de las extensas playas de Roses.
En lo que respecta al alojamiento, el resort destaca por una oferta muy cuidada y diversa que se adapta a cualquier estilo de viaje, ya sea en pareja, en familia o con grupos de amigos. Para quienes viajamos con la casa a cuestas, las parcelas son de gran tamaño y están perfectamente diseñadas para albergar caravanas, autocaravanas y cámperes de gran formato.
Cuentan con servicios completamente renovados de conexión eléctrica, toma de agua y desagüe, además de dar acceso directo a todos los bloques sanitarios y servicios comunes del recinto. Si, por el contrario, prefieres viajar más ligero o vas acompañado de familiares que buscan la máxima comodidad, el camping dispone de bungalows modernos y totalmente climatizados. Entre ellos, destacan los bungalows modelo Bassegoda (los más amplios de la línea TAIGA), que están equipados con todo lujo de detalles: cocinas completas, baños de diseño, climatización y unas fantásticas terrazas privadas, ideales para disfrutar de las noches templadas del Ampurdán.
Más allá de los alojamientos, el complejo se ha diseñado como un auténtico destino vacacional en el que no falta de nada para el ocio y el confort diario. El compromiso del camping con su entorno se hace evidente en su gestión: es pionero en sostenibilidad al convertirse en el primer camping domótico de España, un sistema inteligente que regula el consumo de luz en tiempo real y reduce al mínimo la contaminación lumínica para proteger el cielo y la fauna local. Durante el día, la vida se organiza en torno a su gran piscina exterior, las pistas deportivas, la sala de juegos y un parque infantil que cuenta incluso con su propio rocódromo.
Todo ello se complementa con un supermercado bien surtido para el día a día, una zona de barbacoas idónea para los encuentros al aire libre y una agenda de animación infantil que cambia cada semana, asegurando que los más pequeños aprendan sobre la naturaleza y se diviertan a partes iguales.
No puedes irte de TAIGA Bassegoda Park sin observar el encendido nocturno del cielo. Ver cómo van apareciendo los miles de estrellas, planetas y constelaciones, gracias a su sistema domótico pionero que reduce la iluminación artificial del camping, ejerce una gran fascinación. En el resort hay infinidad de rincones abiertos que son miradores naturales al cosmos y que congregan a los campistas cada noche para despedir el día, contemplar la Vía Láctea y confiar en que, a la mañana siguiente, el sol volverá a salir sobre el valle del Muga.
